México frente al 2026: desafíos, oportunidades y una economía en evolución

julian fernandez fernandez

México entra a 2026 con un entorno comercial que pone a prueba no solo su resiliencia económica, sino también la capacidad de adaptación de su industria y su tejido productivo en el contexto global. La revisión programada del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) —junto con presiones arancelarias externas— ha generado expectativas y debates en el sector empresarial y en los mercados regionales.

La revisión del T-MEC se perfila como uno de los eventos más relevantes del año. Tres décadas después del inicio de la integración económica profunda con Norteamérica, este proceso ofrece tanto retos como oportunidades. Expertos señalan que puede abrir ventanas para actualizar reglas de origen, fortalecer capítulos ambientales y laborales, y consolidar mecanismos de solución de controversias que den mayor certidumbre a los inversionistas.

Al mismo tiempo, la política arancelaria seguirá siendo un factor determinante. La incertidumbre generada por ajustes en aranceles en Estados Unidos y la posibilidad de presiones comerciales adicionales requieren respuesta estratégica. Desde el sector productivo mexicano, existe conciencia de que la competitividad del país no reside únicamente en la eliminación de barreras, sino también en la eficiencia logística, la modernización aduanera y el fortalecimiento de cadenas de valor regionales integradas.

No obstante, el panorama tiene un componente alentador. La integración comercial con Estados Unidos y Canadá —que representa cerca del 30 % del PIB mundial y un comercio regional de casi 2 billones de dólares— coloca a México en una posición privilegiada para influir en la dirección de las reglas de comercio regional. Más aún, si se logra alinear los intereses del sector público y privado con una agenda de competitividad técnica y de largo plazo, el proceso de revisión del T-MEC puede transformar los desafíos en ventajas competitivas duraderas.

El reto para 2026, entonces, no es sólo sortear incertidumbres, sino consolidar la posición de México como una plataforma productiva y exportadora de valor agregado, capaz de atraer inversiones de alto impacto y sostener un crecimiento económico sustentable en beneficio de su industria y su población.

Julián Fernández Fernández
CEO de Nexenergysolutions. Empresa líder en el ramo energético.
Empresario en energías renovables, comercio internacional, turismo y aeronáutico.
Inversionista en proyectos de innovación empresarial y consultoría.

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